Caminos
Las puertas golpean el viento,
por principios simbólicos
que fingen no ver la integridad de/las hojas.
La patria es la infancia
y una abultada cuenta en el/exterior.
Más que tranquila demencia cotidiana
y un rumor de cabeza bajo el mar.
Canta demasiado lo real el cuerpo /que tenía,
y escucho ahora ambulancias para /siempre.
Toda una vida sin un mango,
la calle cortará en frío el silencio de/la duda.
Distingo la compasión de la lástima,
la mentira del engaño
y, quizás, la sinceridad de la verdad.
Despersonalizado, conmigo,
la energía que revive un punto /aparte.
Este deseo de un lenguaje
muchísimo más vívido.



